Noticia • 07/10/2026

Una de cada cuatro personas trabajadoras ha normalizado la precariedad laboral en Cataluña

Tener trabajo no siempre garantiza una vida digna. Las investigaciones FOESSA y la experiencia de los equipos de inserción laboral muestran la necesidad de garantizar ingresos suficientes, estabilidad y derechos.

Càritas Catalunya ha presentado en CaixaForum Barcelona dos investigaciones vinculadas al Informe FOESSA que alertan sobre la precariedad laboral en Cataluña. El 38,2% de las personas trabajadoras se encuentra en situación de precariedad objetiva, mientras que el 17,4% percibe inseguridad laboral.

Tener trabajo no siempre garantiza los ingresos y la estabilidad necesarios para construir un proyecto de vida digno. Este ha sido uno de los mensajes centrales de la jornada celebrada el 7 de octubre de 2026, coincidiendo con el Día Mundial por el Trabajo Decente.

El encuentro ha puesto en diálogo las investigaciones sobre precariedad laboral y los efectos de la reforma laboral con la experiencia de los equipos de inserción de Cáritas.

Precariedad laboral en Cataluña: las condiciones y la percepción no siempre coinciden

Sara Moreno Colom, doctora en Sociología y profesora de la Universitat Autònoma de Barcelona, ha presentado las conclusiones del artículo El mercat laboral i la precarietat laboral a Catalunya, del que es coautora junto con Vicent Borràs Català, Mireia Bolíbar Planas y Cristina Álvarez Jorba.

El estudio se ha elaborado a partir de la encuesta EINSFOESSA 2024, con datos laborales referidos a 2023. Para analizar la precariedad objetiva, considera la inestabilidad contractual, la discontinuidad laboral y los bajos ingresos.

Los resultados muestran un desajuste entre las condiciones laborales y la percepción de inseguridad. Una de cada cuatro personas trabajadoras, el 25,5%, vive en condiciones de precariedad objetiva sin manifestar inseguridad laboral. La investigación identifica este perfil con la normalización de la precariedad.

Las investigaciones alertan del riesgo de asumir estas condiciones como una característica estructural del mercado de trabajo.

Un contrato indefinido no garantiza ingresos suficientes

La jornada también ha abordado los efectos de la reforma laboral, con avances en la reducción de la temporalidad y el aumento de la contratación indefinida. Sin embargo, estos cambios no resuelven todas las dimensiones de la precariedad.

En la mesa redonda «Trabajar con dignidad», el profesor de Economía Aplicada de la Universitat de Barcelona Lluís Franco ha advertido de que la creación de empleo y la reducción de la temporalidad no se han traducido, para muchas personas vulnerables, en ingresos suficientes y estables.

Disponer de un contrato indefinido no garantiza ingresos continuados durante todo el año ni una jornada suficiente. Por ello, Franco ha defendido que la mejora de los salarios y las condiciones laborales debe ir acompañada de garantías de acceso a la vivienda, la sanidad, la educación y la protección social.

Por su parte, Mireia Bolíbar Planas, investigadora del Institut d’Estudis del Treball de la UAB, ha destacado que el trabajo decente debe incluir ingresos justos, seguridad, protección social y participación de las personas trabajadoras. También ha señalado que las desigualdades de género, origen, edad y cualificación condicionan las oportunidades de acceder a un empleo de calidad y mantenerlo.

Encontrar trabajo no siempre permite dejar de necesitar apoyo

La mesa redonda, moderada por Ezequiel Mir, también ha contado con Elena Mor, responsable del programa de Acogida Laboral de Cáritas Diocesana de Lleida, y Raquel Alonso, técnica de la empresa de inserción ECOSOL de Cáritas Diocesana de Girona.

Las aportaciones de los equipos han puesto de manifiesto que encontrar empleo no siempre permite dejar de necesitar el apoyo de Cáritas. La inestabilidad y los ingresos insuficientes dificultan la autonomía y la planificación del futuro, y generan frustración y la necesidad de acompañamiento emocional.

El debate ha destacado la importancia de los recursos de conciliación para poder mantener el empleo, así como de la formación para que las personas conozcan y puedan reivindicar sus derechos laborales.

Desde la experiencia de ECOSOL, Raquel Alonso ha explicado que la empresa de inserción combina el trabajo remunerado con la formación y un plan de trabajo individualizado. Este proceso también aborda dificultades relacionadas con la vivienda, la situación familiar, el idioma y las competencias profesionales.

El acompañamiento puede continuar después de la incorporación al mercado laboral ordinario e incluir apoyo a la empresa en la acogida de la persona, con el objetivo de reforzar la autonomía y ampliar las oportunidades de inserción.

Trabajo decente para construir un proyecto de vida digno

Los dos estudios forman parte de la publicación Articles d’investigació social. Informe FOESSA sobre Exclusió i desenvolupament social a Catalunya, impulsada por la Fundación FOESSA y el Observatori de la Realitat Social de Càritas Catalunya.

En el Día Mundial por el Trabajo Decente, Càritas Catalunya reivindica un empleo que permita vivir con dignidad, estabilidad y derechos. No podemos asumir como normal que tener trabajo sea insuficiente para construir un proyecto de vida digno.

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