Las diócesis catalanas colaborarán con la Generalitat para impulsar la vivienda social en Cataluña
Las diócesis catalanas colaborarán con la Generalitat de Catalunya para impulsar la vivienda social en Cataluña, tras la firma de un Protocolo de colaboración entre el presidente del Govern, Salvador Illa, y el presidente de la Conferència Episcopal Tarraconense, Joan Planellas, en representación de todas las diócesis con sede en Catalunya y de las comunidades religiosas integradas en la Unió de Religiosos de Catalunya (URC).
El acuerdo, firmado este mediodía en el Palau de la Generalitat, establece un marco general de colaboración para incrementar el parque de vivienda social mediante el estudio de la creación de viviendas con bienes de titularidad de la Iglesia Católica, sin alterar el título de propiedad. El objetivo es facilitar el acceso a una vivienda digna a colectivos en situación de vulnerabilidad, mediante fórmulas viables desde el punto de vista jurídico, urbanístico y social.
Una mesa de trabajo conjunta para promover vivienda social
Para desarrollar el Protocolo, se creará una mesa de trabajo integrada por diez miembros: cinco designados por la Conferència Episcopal Tarraconense y cinco por la Generalitat de Catalunya. De estos últimos, cuatro pertenecerán al Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica —dos del ámbito de vivienda y dos del ámbito de urbanismo— y uno al Departamento de Justicia y Calidad Democrática, en el ámbito de asuntos religiosos.
Esta mesa se reunirá inicialmente una vez por semestre y tendrá como funciones principales:
- Estudiar conjuntamente la creación de vivienda social en Cataluña con bienes de la Iglesia.
- Proponer los cambios normativos necesarios para hacer viables los proyectos.
- Impulsar convenios específicos entre administraciones públicas y diócesis titulares de bienes eclesiásticos.
- Velar para que las viviendas resultantes se destinen a personas y familias en situación de vulnerabilidad, con criterios de transparencia y equidad.
Comisión de seguimiento y duración del acuerdo
El Protocolo prevé también la creación de una Comisión de Seguimiento, formada por tres representantes de la Conferència Episcopal Tarraconense y tres de la Generalitat de Catalunya, que se reunirá al menos una vez al año para evaluar los resultados de la colaboración. El acuerdo tendrá una duración inicial de cuatro años, prorrogable por mutuo acuerdo de las partes.
Valoración del Dr. Joan Planellas
El presidente de la Conferència Episcopal Tarraconense ha valorado el acuerdo de forma “positiva”, destacando que “la falta de vivienda es uno de los problemas de primer orden de nuestra sociedad catalana”, donde cerca del 25 % de la población presenta algún problema de exclusión social relacionado con la vivienda.
Según el Dr. Planellas, el Protocolo permitirá desbloquear bienes eclesiásticos que, por falta de financiación o por condicionantes urbanísticos, no pueden destinarse actualmente a vivienda. “Se cede el uso a la Generalitat para que, a través de sus departamentos, se establezcan las condiciones idóneas para la construcción de viviendas sociales”, ha explicado, subrayando que cada bien requerirá un análisis específico para determinar sus posibilidades, los años de cesión y el número de viviendas que se podrán construir.
Finalmente, el presidente de la Conferència Episcopal Tarraconense ha recordado que “la Iglesia, desde hace muchísimos años, ha procurado paliar las indigencias sociales de la población”, poniendo como ejemplo la labor de entidades como Càritas, el Centre Català de Solidaritat, Justícia i Pau y Mans Unides, entre otros organismos de pastoral social vinculados a la Iglesia.





