De la sociedad fragmentada a la esperanza compartida: así fue la Jornada FOESSA Catalunya 2026
La Jornada FOESSA Catalunya 2026, celebrada en la UAB, reunió a cerca de 140 personas del ámbito académico, las administraciones públicas y el tercer sector para analizar las dinámicas de exclusión social en Cataluña. El encuentro puso el foco en retos estructurales como la vivienda, la precariedad laboral y la transmisión intergeneracional de la pobreza, y concluyó con un llamamiento a reforzar la cohesión social y construir una esperanza compartida.
El pasado 28 de enero de 2026, Càritas Catalunya y la Fundación FOESSA celebramos en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) la Jornada “De la sociedad fragmentada a la esperanza compartida”, un encuentro que reunió a cerca de 140 personas comprometidas con la cohesión social y la defensa de los derechos.
El acto se convirtió en un espacio de reflexión compartida entre el ámbito académico, las administraciones públicas y las entidades del tercer sector, con el objetivo de comprender mejor las dinámicas de exclusión social en Cataluña y avanzar hacia respuestas colectivas.
La inauguración institucional
La jornada contó con la participación de representantes destacados del mundo académico y social, como Margarita Freixas decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAB, María González, secretaria general de Cáritas Española y Salvador Busquets, presidente de Càritas Catalunya.
También asistieron personas de distintas administraciones públicas y organizaciones del tercer sector, reforzando el valor de este encuentro como espacio de diálogo y compromiso compartido.
Una sociedad próspera pero cada vez más fragmentada
Durante la jornada se presentaron las principales conclusiones del último informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social, que alerta de una realidad paradójica: una sociedad con crecimiento económico, pero marcada por un malestar estructural, la desigualdad y la precariedad.
Los datos muestran que la exclusión social no es un fenómeno puntual, sino multidimensional, y afecta a ámbitos como:
- la vivienda
- el empleo
- la salud
- la educación
- las relaciones sociales
- la participación ciudadana
Vivienda y precariedad laboral: epicentro de la desigualdad
Uno de los ejes centrales de la exposición fue el papel de la vivienda como factor clave de exclusión. Las dificultades de acceso al alquiler, la inseguridad residencial y la pobreza energética sitúan la vivienda en el centro de las desigualdades sociales.
La jornada también puso el foco en la precariedad laboral, que continúa siendo una realidad estructural: tener empleo ya no garantiza salir de la vulnerabilidad.
Los multiplicadores de la fractura social
Además de la vivienda y el empleo, se abordaron otros factores que amplifican la exclusión, como:
- el empeoramiento de la salud mental en contextos de precariedad
- el aumento de la brecha digital, especialmente en hogares vulnerables
- la pérdida de protección que supone quedarse únicamente con estudios obligatorios
- el debilitamiento de los vínculos comunitarios y el aislamiento social
La pobreza se hereda: la ruptura generacional
Uno de los aspectos más relevantes tratados durante la jornada fue la transmisión intergeneracional de la pobreza. Nacer y crecer en un hogar vulnerable condiciona profundamente las oportunidades futuras y hace que la exclusión se perpetúe de generación en generación.
Esta realidad representa uno de los principales retos sociales del presente y del futuro.
Hacia una esperanza compartida
La jornada concluyó con una idea central: actuar importa.
Ante una sociedad fragmentada, es necesario reforzar las políticas públicas, la protección social y la cohesión comunitaria. La esperanza no es un discurso abstracto, sino una tarea colectiva que se construye desde el compromiso, la justicia social y el trabajo conjunto.
Gracias a todas las personas participantes por contribuir a construir una esperanza compartida.





